Fuente :Arancha Cortes, Tendencias, https://www.flickr.com/photos/131069503@N08/

El Dogma Social: Parte 4

Tendencia se podría interpretar como sinónimo de progreso, de evolución, por la simple razón de que una corriente siempre tiene una dirección, aunque ese mismo precepto viene truncado. El presente de la sociedad está basado en tendencias, pero se ha empecinado en seguir de forma retrógrada. Y si estas tendencias fueran orientadas hacia adelante viviéramos otros tiempos. Pero la siempre irónica realidad es que nuestra condición de humanos nos ha condenado de forma casi irrevocable a tratar de seguir para adelante, retrocediendo cada vez más; es aquí donde se marca la mordaz relevancia de las tendencias.

Vivimos en mundo digerido. En términos fisiológicos, es razonable comparar a la vida moderna del colectivo con el intestino grueso, donde todo el producto de la alimentación llega ya casi asimilado solo esperando la última absorción de lo sobrante. Haciendo una analogía, así vive el humano, con todo a su disposición y listo para ser procesado por su proceso mental, pero… aquí es donde la charada llega a su clímax, porque ese proceso mental ha retrocedido hasta degradarse, contaminarse y obliterarse, tal y como un acróbata necesita una red para trabajar y no morir de casualidad, así necesita el humano el proceso mental de reflexión e interiorización personal de lo que su cerebro consume. El precio de nuestra integración como colectivo nos costó la independencia para procesar desde un punto de vista propio las cosas.

Aquí saludamos a las tendencias. Las hay de todas formas, colores, e ideologías, pero pocas que marcan un camino de avanzada. El estado tan asimilado de las cosas para una mente colectivamente individualizada logra que estas tendencias sean seguidas de forma ciega, encarnizada y completamente ignorante. Evolucionamos para convertirnos en seres integrales para terminar en esta farsa de colectivo individualizado con mente social y de adorno. Caímos en la tendencia principal, que es digna de culto para el colectivo: la irrelevancia.